martes, 5 de mayo de 2015

De géneros y herramientas: Literatura gótica

Muchos lectores tienden a confundir la literatura gótica con la literatura de horror o terror o de vampiros. Aunque en ciertos puntos son parecidas, la literatura gótica tiene características específicas que la definen, es decir que una novela gótica puede ser de terror u horror, pero no necesariamente una novela de terror u horror es gótica.



Las características de una novela gótica son bastante sencillas de discernir. Es indispensable una ambientación romántica: paisajes sombríos, bosques tenebrosos, un castillo tenebroso y/o abandonado o cualquier ruina medieval que conlleve a un escenario de pasillos laberinticos, sótanos, mazmorras, criptas; una bella damisela en apuros, es decir, la típica heroína que es víctima de una fuerza sobrenatural o un terrible villano; un héroe enamorado dispuesto a rescatarla hasta enloquecer, supersticiones populares sobre fantasmas y aparecidos, cadenas chirriantes, sombras que se ciernen sobre nuestros protagonistas, sean estas reales o imaginarias; y un final feliz, en el que la heroína queda liberada de su mal gracias al héroe enamorado.

Muchos coinciden que la aparición del género sucedió en el siglo XVIII con el libro de Horace Walpole titulado El castillo de Otranto (1765) y se “cerró” con la obra de Charles Maturin: Melmoth el errabundo (1815). Claro que entre estas se desarrolló el género con obras como Vathek de William Beckford (1786), Los misterios de Udolfo de Ann Radcliffe (1794), Las aventuras de Caleb Williams de William Godwin (Londres, 1794), El Monje de Matthew Lewis (1796) y Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki (1805).

Por ejemplo, yo leí El Monje, es una novela excelente y en mi opinión representa de cabo a rabo a la literatura gótica.

El género como tal posee un erotismo oculto, que se deja inferir muy claramente pero el cual no se muestra por completo, también presenta un amor por lo decadente y ruinoso. En ella se hace eco a la depresión profunda, la angustia, la soledad, el amor enfermizo, las pasiones obsesivas; en algunos casos aparecen vínculos con lo oculto y lo sobrenatural a través de maldiciones y pruebas que se deben superar para obtener el amor puro.



La mayoría de los autores sostiene que el género ha sido el padre  de la literatura de terror/horror, dejando de lado los sentimientos y símbolos mencionados anteriormente, y decantándose por exacerbar otros elementos; Inclusive ensalzando al villano y haciéndolo vencedor al final de la historia. 

Es importante para un escritor reconocer las características que definen los géneros y subgéneros que nos permitirán enmarcar nuestro libro de manera correcta.

Saludos.