lunes, 30 de marzo de 2015

Sobre la autora

          Mi nombre es Johana Calderon, tengo veintinueve años, vivo en Venezuela, y en mi opinión, soy un pichón de escritor.

Leo desde muy pequeña, mi primer libro lo recibí como obsequio de navidad cuando tenía cinco años, fue uno de Julio Verne, me lo dio mi tío, se titulaba Miguel Strogoff el mensajero del zar; previamente había leído otros libros, todos ellos infantiles, así que fue maravilloso recibir mi primer libro “adulto” (a pesar de que tenía dibujitos, estaba planteado como una historieta), creo que ese fue el punto de mi vida en el que me enamoré definitivamente de los libros.

Debido a numerosas mudanzas dicho libro ya no está, pero guardo de él un recuerdo precioso que atesoraré por el resto de mi vida aunque Julio Verne no sea mi autor favorito. También se extiende un maravilloso agradecimiento a mi tío Hugo, porque a veces las personas no se dan cuenta cómo los simples gestos pueden marcar tú vida.

Así que tengo veinticuatro años de libros a cuestas, podría decir que he leído de todo, grandes clásicos de la literatura, otros no tan grandes; también he descubierto que los libros que muchos aman por ser considerados las mejores obras de tales autores, no suelen gustarme mucho, pero sus libros menos conocidos suelen parecerme fascinantes. He pasado por todos los géneros, unos me han gustado más que otros, pero por más que me decante por la literatura gótica y me fascine Dumas padre o Le Fanu; no puedo negar que el autor que me cambió la vida a los doce años y el que me convenció de querer ser escritora, fue Lawrence Durrell con su saga del Cuarteto de Alejandría.

Ahora, después de un premio (que considero no me merecía), me he embarcado en un mundo maravilloso, tan maravilloso como me lo imaginaba siendo una niña; he conocido escritores geniales y talentosos, personas conscientes y dispuestas a tender una mano a los escritores novatos como yo (aunque insistan en llamarnos noveles), amigos que van creciendo a la par, que se han convertido en inigualables compañeros, editores, correctores, diseñadores y demás; como también he conocido gente que se cree el “no va más”, o como decimos acá en estas tierras: la última coca cola del desierto.

Yo, me he convertido en una escritora de ficción de horror y fantasía oscura, una pichona que apenas se lanza a esto, apoyada por unos grandes amigos, una editorial nacional y, también, por el sistema de autopublicación para poder llegar a nivel internacional.

Hay personas a las que les debo muchos agradecimientos, a Richard Sabogal por el premio, a Gusmar Sosa y Héctor González por haberme seleccionado para dicho galardón, pero más que nada por convertirse en mis amigos de lucha y socios en nuestra Legión del Mal; a Kasandra Finol, excelente escritora y amiga, que me ha ayudado con mis innumerables preguntas (lamento fastidiarte tanto nena XD), a Audrymar Rodriguez que se ha encargado de motivarme para que me vuelva más prolija a publicitar mi obra y que insiste en ayudarme; y a mi esposo, que ha sido mi principal motivador, que ha creído en mí y evita que yo deje de creer que tengo talento.

Y como esto se está poniendo medio sentimental y lagrimoso, es mejor concluir. Los sentimentalismos no van mucho de la mano con un escritor de horror.

Me despido y agradezco los minutos que tú, lector, te has tomado para leer. Recibe la bienvenida a estos Mundos Oscuros, y espero que disfrutes al leer, tanto como yo he disfrutado el escribir.

Johana.