jueves, 7 de mayo de 2015

Del oficio de escribir: Romance ¿Literatura de baja calidad?

Hace unos días publiqué por mi página de Facebook un enlace de un reportaje escrito en el periódico El País. (http://elpais.com/elpais/2015/04/22/buenavida/1429700784_159348.html) En este reseñan un estudio que asegura que leer ficción nos hace mejores personas, pero especifican que no cualquier ficción, sino ficción de buena calidad.

A medida que leemos, explican cómo realizaron el experimento, y cuales fueron sus sistemas de medición y control. Nos aclaran (muy específicamente) que los científicos escogieron novelas de literatura de alta calidad y literatura de baja calidad, aclarando que tomaron como exponente de literatura baja a la escritora romántica y best seller del género: Danielle Steel. Probablemente muchas de las escritorxs y lectorxs actuales se escandalizarán con esta afirmación, pero las remito al artículo en cuestión, para que indaguen un poco más.

Pero para aclarar un poco el panorama, es sencillo entender lo que los científicos afirman, la buena literatura te ayuda a ser mejor persona simplemente porque permite extrapolar nuestras mentes a las sensaciones y emociones expuestas en los libros de ficción, neurológicamente hablando, se confirmó que ciertas zonas del cerebro se activaron ante la lectura de libros que citaban acciones especificas, es decir, que durante una narración bien hecha, los lectores podían reproducir en sus cerebros las acciones de los personajes que estaban leyendo, como por ejemplo, la zona del cerebro que se encarga de percibir los olores reaccionaba cuando se mencionaba el ajo o la canela. Estas mismas reacciones se produjeron con los lectores que leyeron los libros de la autora, solo que en menor medida. 

Evidentemente los autores del género defenderán a capa y espada lo que escriben, pero tristemente no se puede tapar el sol con un dedo. Es muy probable que existan exponentes muy talentosas que han escrito increíbles y hermosas obras, el detalle radica en una sola cosa, la literatura romántica actual es casi toda igual, Las narraciones son lineales, poco detalladas y solo se basan en los protagonistas, no existe nada más allá que ellos y el amor que se tienen, y obviamente la lucha de los antagonistas que siempre estarán en contra de ese "amor verdadero", si somos completamente honestos es la formula usada hasta la saciedad de todas las telenovelas habidas y por haber, como también de todos los libros del género habidos y por haber. 

La literatura de ficción requiere un amplio estudio de las formas, fondos y conceptos, lo que resulta en un autor que se arriesga a establecer diversas historias e hilos conductivos alrededor de la trama central; al tener más de dos o tres personajes el lector se enfrenta a una amplia gama de emociones que no solo tienen que el exagerado amor (o desamor) que sienten los protagonistas. Científicamente hablando, esto hace que nuestro cerebro active todas las zonas relacionadas con las acciones narradas, al ponerse en el lugar de los personajes experimenta las emociones variadas y diversas que estos sienten, consiguiendo que la persona pueda desarrollar mejores cualidades de empatía al poder ponerse en el lugar de otros.

Cabe destacar que muchas personas que leen romántica no leen otros géneros, o leen muy poco; inclusive, son renuentes a leer obras de reconocidos escritores del género como Sir Walter Scott, Jorge Isaacs, Alejandro Dumas, Juan Antonio Perez Bonalde, Lord Byron, entre muchos otros; lo que no les permite (tanto a escritores como lectores) establecer una perspectiva, una cualidad intrínsecamente necesaria para cualquiera que se dedique a escribir.

Los escritores de romántica moderna no pueden (aunque quieran) escaparse de las críticas, sobre todo de aquellas personas que se han dedicado a estudiar literatura, donde no solo se fijan en la historia, sino que evalúan la forma, el estilo, la evolución, el lenguaje y todos esos detalles que son parte de la narración; es imposible no establecer comparaciones odiosas con el género romántico actual, la gran mayoría son culebrones amorosos enmascarados en subgéneros de paranormal, vampirismo o fantasía, que solo son reproducciones de malas novelas sobre esos géneros. Reitero algo, porque a veces en el ofuscamiento no leemos todo sino que interpretamos lo que queremos nada más; no puedo decir que TODAS las novelas románticas modernas son malas, pero sí puedo decir que la gran mayoría. Inclusive, creo que ha empezado el declive del boom literario romántico moderno, ya se lee y se escucha a lectores que dicen que tal novela de tal escritora es la misma cosa que la novela zutana de la misma autora; es difícil no repetir historias si se escriben sesenta novelas que giran en torno a lo mismo.

Considero que mayormente el problema con el género es el desconocimiento de los escritores sobre qué es la literatura romántica y lo que representó en la historia. ¿Cómo escribir sobre algo que no se conoce realmente? El romanticismo fue un movimiento cultural y político que revolucionó el mundo a finales del siglo XVIII, este movimiento es una reacción a las rígidas doctrinas del clasicismo y el racionalismo de la la ilustración, buscaba la libertad autentica, es una manera de sentir la vida y la naturaleza, y se desarrolló en direcciones diferentes en cada país.

El romanticismo busca una obra imperfecta, inacabada, abierta, todo esto en contraposición de la obra perfecta y acabada de los movimientos artísticos anteriores, hay una exaltación del yo, una marcada nostalgia a lo perdido, le permite al artista mostrar lo que lo hace único y por ende deja que muestre su creatividad frente a la imitación de los antiguos cánones. Está literatura no solo se basa en el romance de dos personas, de hombre y mujer, sino que se expande más allá de eso, explora los sentimientos (variados y diversos) que se experimentan frente a la incógnita llamada vida.

Si miramos al futuro con cierto optimismo, podríamos pensar que esta marcada tendencia consumista del romance barato y pueril, acabará eventualmente, permitiendo que las verdaderas buenas obras del género pasen a la posteridad y se unan a ese vasto universo que ilustrará, como nos han ilustrado los grandes de cada género, a los futuros escritores que se encargarán de innovar en su momento.

Saludos a todos.