martes, 28 de abril de 2015

Escritores Venezolanos: Richard Sabogal

Siendo muy honesta es difícil hablar de Richard Sabogal como escritor; he tenido el honor de leer y corregir algunos de sus relatos, que han resultado ser bastante buenos. Si me preguntan si lo recomendaría como lectura, ciertamente diría que sí, mucho más después de haber leído su libro “Cuentos para morir leyendo” con el  que comparte la autoría junto a Gusmar Sosa, otro escritor venezolano.

Puedo decir que Richard puede convertirse en un reconocido exponente del género negro en mi país, para los amantes de esta literatura les puedo asegurar que este autor no escatima en palabras para inundar la cabeza del lector con imágenes bastante claras; lo bueno de su obra es que no anda con delicadezas, es ruda, oscura y plagada de la parte vil de la naturaleza humana.

La obra “Cuentos para morir leyendo” se vale de un juego retorcido entre los autores que a mí me parece encantador, dentro de sus líneas y relatos se teje una trama humorística de por qué uno mata al otro; entre sus páginas encontraremos las ironías de las que están plagadas las vidas de los escritores y editores, algo que en una perspectiva un poco aterradora, podría considerarse normal, debido a la “sensibilidad” que caracteriza a la gente de letras. En resumidas cuentas es un libro genial, con sus pequeños detalles que demuestran el carácter un tanto “ingenuo” y autodidacta de la obra.

Hubo un relato en particular que me encantó, que se sobre puso a todos los demás, una obra maestra dentro del libro, es existencialista, oscuro, negro, doloroso, cruel y real, porque no puedo evitar pensar que las historias que relata y se unen a través de un espejo, que se convierte en testigo silencioso de dichas desgracias, puede pasar. Nada más porque otros lean el relato Óbito tres de Richard Sabogal en “Cuentos para morir leyendo” lo recomiendo con los ojos cerrados.


Esta obra la pueden conseguir por la página de la editorial Negro Sobre Blanco que dirige, también, mi querido amigo Richard. Si pueden adquirirla, no lo duden ¡Cómprenla!


Saludos desde mis mundos oscuros.